Diseñamos espacios residenciales y plazas públicas donde la luz cenital, la ventilación cruzada y los materiales de kilómetro cero crean lugares para convivir.
Ver proyectosCada proyecto se apoya en decisiones que mejoran el confort, reducen el impacto ambiental y fortalecen la vida comunitaria.
Las viviendas se orientan para captar los vientos dominantes, reduciendo el uso de aire acondicionado hasta un 40% en verano. El aire circula sin consumo energético.
Los lucernarios y patios interiores distribuyen luz natural profunda durante todo el día. Se reduce la necesidad de iluminación artificial y se mejora el bienestar interior.
Priorizamos piedra, madera y áridos extraídos a menos de 50 km del solar. Esto reduce las emisiones de transporte y apoya a los proveedores locales.
Los espacios verdes se diseñan con especies autóctonas y sistemas de riego por gravedad. Fomentan la convivencia y requieren poco mantenimiento.
Cada proyecto se adapta a la topografía y la vegetación existente. Las edificaciones se mimetizan con el entorno sin alterar la cuenca visual.
La combinación de estrategias pasivas reduce la demanda de climatización entre un 50% y un 70%. Las facturas bajan y el confort se mantiene estable.
No diseñamos fachadas bonitas. Trabajamos con el clima, el terreno y la comunidad desde el primer trazo.
Seleccionamos piedra, madera y áridos a menos de 50 km del solar. Esto reduce emisiones de transporte y mantiene la identidad material del lugar. En la Plaza del Encuentro, el granito local evitó 12 toneladas de CO₂ en flete.
Orientamos cada edificación para captar luz cenital en invierno y activar ventilación cruzada en verano. En Residencial El Robledal, las viviendas consumen un 40 % menos de energía que una construcción convencional sin renunciar al confort.
Diseñamos plazas, huertos y senderos que la gente usa realmente. En el Eco-barrio Los Olivos, el 70 % de los vecinos participa en el mantenimiento de las zonas verdes comunitarias. No son decoración, son tejido social.
Nuestros proyectos han recibido el reconocimiento de la Asociación de Arquitectura Sostenible y cuentan con la certificación BREEAM en fase de diseño. Trabajamos con ayuntamientos, cooperativas y promotores que buscan un desarrollo real, no un eslogan.
Elige el enfoque que mejor se adapte a tu proyecto de arquitectura sostenible.
Diagnóstico y primeras directrices
Anteproyecto y planificación detallada
Acompañamiento durante la ejecución
Respuestas claras sobre nuestros procesos de diseño y construcción sostenible.
Se refiere al uso de materiales extraídos, producidos y transformados en un radio cercano a la obra. En nuestros proyectos priorizamos piedra caliza local, madera de pino tratada de la sierra y áridos de la comarca, reduciendo el transporte y la huella de carbono.
Estudiamos la orientación del viento dominante y la topografía para colocar aberturas enfrentadas en fachadas opuestas. Esto permite que el aire circule de forma natural sin necesidad de sistemas mecánicos, manteniendo una temperatura interior estable la mayor parte del año.
Trabajamos plazas públicas, huertos comunitarios, senderos peatonales y patios interiores con vegetación mediterránea. Cada espacio se adapta al paisaje local y fomenta la convivencia, con pavimentos permeables y sistemas de drenaje sostenible que recogen el agua de lluvia.
Depende de la escala. Un plan maestro para un eco-barrio de 15 hectáreas puede llevar entre 6 y 12 meses, incluyendo estudios de impacto, diseño participativo y tramitación. Un proyecto de plaza o conjunto pequeño suele resolverse en 3 o 4 meses.
Sí, realizamos consultoría puntual para revisar planos, orientación de edificios, selección de materiales locales o integración de sistemas pasivos. No es necesario empezar desde cero; podemos ajustar un proyecto existente a criterios de sostenibilidad.
Sí, tenemos experiencia en certificaciones como BREEAM Communities y Passivhaus. Adaptamos el proceso de diseño para cumplir con los requisitos de cada sello sin perder de vista el presupuesto y el contexto local del proyecto.